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domingo, 1 julio 2018

¿Tienes una adicción a los conflictos de pareja?

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Otra vez la misma historia. Cada día es más común ver fracasos en las relaciones de pareja. Conozco a alguien, pareciera que es completamente diferente a historias de amor descritas en el pasado. Sin embargo, con el tiempo me doy cuenta que no logro romper ese patrón doloroso y emocionalmente adictivo.

Uno puede entender que, a pesar de los fracasos, la persona actúa de la mejor manera; sin embargo su conducta es producto de conflictos vividos en la primera infancia que han quedado guardados en el inconsciente. Situaciones de mucho abandono, ausencia y abuso que llegan a marcar. Hay personas que por más intentos que hacen para relacionarse con su pareja, no lo consiguen y viven con un profundo sentimiento de soledad.

Cada vez que empiezas a salir con alguien, llegan dudas a tu mente y comienzas a sentir miedo: ¿Será el hombre de mi vida? ¿Me lastimará? ¿Me abandonará? En el fondo existe un gran temor a volver a creer en el amor e intentar construir una relación de pareja ya que misteriosamente caes en el mismo patrón; una fuerte adicción a una relación inestable, tales como noviazgos tormentosos, llamadas eternas en la noche, conflictos en estado de ebriedad, violencia verbal al discutir; todo esto es algo que pareciera no terminar.

En el campo de la neurobiología existe la explicación de que las relaciones destructivas producen en el organismo la secreción de dopamina que provoca necesitar a la otra persona. Esta adicción se ve reflejada cuando se pelean, se distancian uno del otro y se produce un síndrome de abstinencia. Esta abstinencia se refiere al conjunto de síntomas cuando se rompe una relación. Estos síntomas son de naturaleza ansioso-depresiva y pueden ir desde nerviosismo, obsesividad con la relación, culpa por la ruptura, recuerdos continuos de los buenos momentos, tristeza, sentimiento de desapego por la vida, falta de capacidad para disfrutar, dificultades de concentración, molestias físicas diversas, deseos continuos de llamar o reanudar el contacto con tu ex-pareja.

Para todos aquellos que quieren entender por qué cuesta trabajo soltar aquello que duele les explicamos el síndrome de abstinencia amorosa:

  • Entendiendo la adicción: Cuando existen heridas emocionales infantiles no resueltas, todo aquello que duele y lastima nos genera una cierta adicción. Volver a revivir lo que nos hizo daño en la infancia, ahora en la edad adulta es difícil poner un alto en la relación de pareja. Ambos aspectos (amor y agresión) quedan fundidos, siendo difícil para la persona conceptualizar amor allí donde no hay agresión, o dejar de agredir cuando desean amar.
  • La esperanza: No concibes como una realidad la ruptura de tu relación. Existe una negación absoluta que a los pocos días de sentir la necesidad de estar con tu pareja, buscas cualquier excusa para propiciar una conversación con tu ex-pareja. Tienes la esperanza de que la cosas cambiarán y que la relación será diferente.
  • Dependencia emocional: Una adicción limita tu vida. Dar siempre más de lo que tienes y darte menos a ti misma genera ingobernabilidad a tu propia vida. Que tu estado emocional dependa de una llamada, un mensaje o una conversación restringe tus acciones. Esto hace que caigas en un control absoluto de tu pareja. La depresión, el miedo, la tristeza y un remolino de pensamientos pueden dominar hasta hacernos perder contacto con nosotros mismos.
  • Temporalidad: “Siento que sin mi ex me muero”. “No veo mi vida sin él”. Uno piensa que se puede morir de amor. Sin embargo puedes sentir un gran dolor pero pasa. El síndrome de abstinencia no dura para siempre sino de 1 mes a 3 meses por lo que es muy importante mentalizarte a pedir ayuda a tus seres queridos, a un profesional para lograr recuperar tu esencia y no perderte en una gran depresión.
  • Idealización: El romper o separarte de tu pareja representa una pérdida. Un duelo en el que vivirás diferentes etapas, de negación, enojo, depresión, negociación y aceptación. Sin embargo en la etapa del duelo, la idealización, es un mecanismo de defensa que logrará aferrarte para no soltar a tu pareja. La idealización conseguirá jugar en tu contra. Lograrás acordarte de tu ex como un modelo de perfección ideal que no corresponde con la realidad. “Él llegaba a enojarse porque yo era impuntual.” “Tomaba mucho ya que se sentía muy controlado por mi”. Donde antes había menosprecios, humillaciones ahora existe un sentimiento de culpa por la ruptura por lo que tratas de tapar a tu ex y cargarte más responsabilidad.
  • La culpa: ¿Por qué lastimarse con tanta culpa? Aprender a responsabilizarse para crecer es significado de madurez. Vivir el dolor y tu separación a través de la culpa no merecida y auto reproche genera considerable disturbio emocional y mental. Es importante hacer un recuentro a través de lo real para obtener un mayor y claro juicio. Las reparaciones y el perdón de nosotros mismos y otros es el remedio para la culpa real.
  • El dolor: Vivir y sentir el dolor por lo vivido representa un gran paso. Contactar se refiere al dolor emocional, tal como ira, culpa, vergüenza, tristeza y frustración. El objetivo es sentir, no evadir ni tapar con otra adicción. Nuestra recuperación empieza cuando hay un estado de consciencia. Se origina un duelo por lo vivido; se produce un contacto emocional y finalmente, una aceptación que impulsa para poder avanzar.
  • Juicio de Realidad: Durante el síndrome de abstinencia existe tanta angustia y miedo que no logras entender por qué razón terminaron con su relación de pareja. Conseguir conciencia más adelante genera un juicio de realidad que te ayudará a tener más claridad: acordarse por qué terminaron, revivir la múltiples peleas, escribir todo aquello que no te gustaba de tu ex te ayudarán a encontrar un propósito para mejorar tu calidad de vida y las relaciones con los demás.

“Pasé muchos años esperando que otros cuidaran de mi niña interna. Buscaba que mis relaciones calmaran mi miedo, que me nutrieran, me apoyaran y me protegieran. Quería que mis relaciones estuvieran allí para mí porque no estaba allí para mí misma. No sabía cómo hacerlo”.

Por: Helena Lebrija
Helena es colaboradora de Mujer y Punto, psicóloga clínica dedicada al área emocional de las personas. Apasionada de temas como la pareja, relaciones codependientes, patrones destructivos y autoestima. Promueve el cambio en uno mismo como consecuencia para estar bien con los demás. Convencida que uno logra encontrar sentido a su vida cuando le permite ofrecer sentido a la vida de los demás.

mail: [email protected]
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Consultorio: Bosque de Duraznos #75 (604B) Colonia Bosque de las Lomas.

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