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miércoles, 17 junio 2020

7 zonas erógenas a las que probablemente no les has prestado mucha atención

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Cuando se trata de tener buen sexo, la  mejor ruta para lograr ese final de fuegos artificiales es definitivamente el cuerpo. Y las paradas ideales: son estas zonas erógenas poco comunes, a menudo olvidadas e incluso algo sorprendentes. No es casualidad que varias de estas áreas también sean donde nuestros cuerpos acumula la tensión. «El estrés es uno de los mayores asesinos del deseo sexual femenino», dice Emily Morse, sexóloga y presentadora del podcast Sex With Emily. «Si aíslas y prestas atención a estas áreas, comenzarás a sentir sensaciones que se reproducirán en otras partes de su cuerpo».

Sigue leyendo para conocer tu nueva hoja de ruta que te permitirá desbloquear estos nuevos lugares de placer, en ti y en tu pareja.

Pies

olor de pies

 

No necesitas que te digamos que un masaje de pies es realmente bueno para dejar atrás un mal día. Pero éste, además, puede ser muy excitante, tanto para hombres como para mujeres, ya que ciertos puntos de presión en ellos pueden desencadenar excitación. Aprovecha al máximo esta zona caliente poniendo unas gotas de aceite para masajear en esas estresadas extremidades ​​y comienza a presionar las almohadillas, moviendo los dedos hacia arriba. Luego pasa a las plantas y los tobillos, donde vayas desde allí… eso dependera de ti.

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Puntas de los dedos

Probablemente reservas las yemas de tus dedos para tocar a los demás, pero éstas son el hogar de un montón de terminaciones nerviosas. «Son la segunda parte del cuerpo más sensible después de la lengua», señala Morse. Si las frotas y masajeas, se crea una experiencia excitante que enfocará tu energía mental en lo que está por venir. Ellas responden a toques suaves, mientras que los lados y el centro de estas extremidades pueden soportar una presión más profunda.

Cuero cabelludo

 

Tu cuero cabelludo es rico en terminaciones nerviosas, y ser la receptora de un masaje en la cabeza puede liberar la tensión y aumentar el flujo sanguíneo, inundando así tu cuerpo con hormonas como la dopamina y la serotonina, responsables de la sensación de bienestar. Morse sugiere aprovechar la sensibilidad que se produce en este sector del cuerpo mientras están juntos en la ducha. Concéntrate en frotar el champú y presta atención a tu pareja; sabrás con bastante rapidez si vas por el camino correcto.

Detrás de las rodillas

Hablando de una zona caliente que no sabías que tenías. «Nuestro cuerpo tiene un gran potencial para el placer en muchas áreas como ésta, y las omitimos», dice Morse. Resiste el impulso de estremecerte, que se produce al tocar este sector,  y deja que tu pareja te bese, acaricie y/o masajee suavemente detrás de las rodillas. La piel allí es delgada, lo que  da acceso a muchas terminaciones nerviosas.

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Abdominales

¡Es hora de olvidarse del: «no me toques o no mires mi barriga»! Lo que todos hacemos: acariciar o masajear el estómago es extremadamente erótico, especialmente para las mujeres. «Los músculos abdominales están conectados a la musculatura vaginal, y un toque suave puede hacer que contraigas estos músculos por la anticipación, lo que en última instancia aumenta tu excitación y conduce al clímax», asegura Morse. Además, estas acciones aumentan la expectativa de que tu pareja se está moviendo más y más al sur… lo que nunca es malo.

Muñecas

Homero Addams tenía razón al acariciar y mordisquear el interior de las muñecas de Morticia, ya que esto puede activar todos los sentidos. (Y ni hablar de si te hablan en francés al mismo tiempo,¿no?) «Ya el solo hecho de que alguien pensó en tocarte allí es sexy», dice Morse. Si estás pensando en los juegos previos, prueba esta nueva idea y acaricia o roza ligeramente la base de las manos con los dedos o la lengua. La mayoría de las parejas probablemente nunca han profundizado en este lugar, por lo que ese elemento extra de sorpresa también puede hacer que las cosas funcionen muy bien.

Boca y labios

Cuando besas, envías dopamina a tu cerebro, una razón más para lamer, mordisquear y/o tocar suavemente los labios de tu pareja. «Besarse es lo primero que ocurre en las relaciones», dice Morse. «¡No hay nada mejor que una sesión de besos! La saliva contiene mucha testosterona, la hormona sexual», así es que no te juzgaremos si prefieres  que tus besos sean apasionados.

Vía: Prevention.com
Traducción: Mujer y Punto

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