Sexualidad /
miércoles, 13 abril 2011

11. Casada ¡pero no muerta!

Luego de ir a una despedida de soltera siendo la única no divorciada, separada, “soltera independiente” o amante clandestina del lugar, volví a casa sintiéndome más aburrida que nunca. Miré a Jorge y por un segundo deseé estar sola y haber podido meterme con el vedeto como lo hizo la hermana de la novia, o por último, haber bailado su perreo chacalonero como las primas del sur y no estar condenada a la a veces tan linda y otras veces tan rutinaria y decadente fidelidad.

Sin embargo, y para que no digan que soy una quejona, esta vez decidí tomar cartas en el asunto y al más puro estilo hollywoodense, le propuse a mi “peor deberían ser todos” un paseo nocturno sorpresa. Él aceptó sin muchas expectativas y me pregunto si acaso iríamos a comer. Cortante cual dominatrix sexy, le ordené que manejara hacia la carretera y no hiciera ninguna pregunta.

Motivado por la fuerza del marido que le toca luego de ley seca, en menos de un minuto Jorge salió de la casa, comuna y por poco de la ciudad. Ansioso miraba los carteles de moteles intentando adivinar a cuál iríamos, buscando en mi mirada la complicidad que no encontró hasta que impulsivamente apoyé mi mano en su entrepierna y le dije que parase.

–       ¿Aquí? –Me pregunto con un tono que evidenciaba mezcla de desconcierto, nerviosismo y calentura.

Miré hacia los lados y luego de comprobar que efectivamente pasarían automóviles frente a nosotros toda la noche, asentí y sonreí. Un escalofrío me recorrió entera.

Lo que siguió fue sexo desenfrenado del bueno. Ese que uno ve en las películas y dice “que falso, esa mina está exagerando”. Pero no. Mis gritos y contorsiones fueron tan reales como las bocinas que anunciaban la incomodidad, pudor –y hasta envidia, diría yo- de los demás transeúntes. Jorge estaba prendidísimo. Nunca antes me había visto tan eufórica. Bajaba las ventanas, tiraba la ropa hacia afuera y me faltó poco para proponerle salir del auto y tirar literalmente en el asfalto. Me sentí libre y gocé cada gota de sudor que caía de su cuerpo, tras cumplir a la perfección mi  urgente y para él inexplicable cuota de sexo en público.

Al terminar, sólo atiné a reírme a carcajadas. Suspiré triunfal y como si todas las malditas solteras felices de la despedida me estuvieran mirando, abracé a Jorge saboreando la victoria doble: Una buena anécdota y el mejor para compartirla.

¡Fran 1, solteras 0!

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Lee la Historia de la Fran desde el principio y todos los miércoles:

Recuperando el Deseo…(¡y mi vida!)

Carla Stagno Gray: Periodista y guionista. Ha trabajado en medios escritos y de televisión, donde condujo y realizó la producción periodística para programas de corte cultural y turismo. Hace dos años que se dedica principalmente a escribir guiones, destacando su trabajo en las teleseries “Los Ángeles de Estela” y “40 y Tantos”, ambas de Televisión Nacional de Chile.

Foto de: peru.com

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