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lunes, 15 julio 2019

Lavado en invierno: cómo triunfar en cada carga

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El frío llegó con todo apenas se anunció la estación y cambiamos no sólo los estampados (adiós flores), sino también la textura de nuestras prendas, sumando lanas y tejidos gruesos a nuestros outfit. Una decisión natural considerando el frío, pero la peor pensando en el lavado.

Y es que si alguna de estas prendas se ensucia, la odisea de lavar y secar evitando malos olores y cuidando los tejidos se hace más difícil. ¿Cómo lograr que el abrigo favorito dure esta y otra temporada? ¿O cómo mantener chalecos oversized a raya? Aquí un par de consejos para triunfar en la época invernal.

1.- ¿Abrigos de lana a la lavadora? ¡Completamente!
Sí se puede, pero aplicando los tres siguientes trucos: primero, sacar las pelusas o motas de manera previa. ¿Cómo? Enrollando en tu mano la bien ponderada cinta adhesiva y presiona con pequeños golpecitos por todo el abrigo para lograr una herramienta «caza motas».

Lo segundo es meterlo a la lavadora a media carga para evitar el roce con otras prendas. Y finalmente, lo más importante es elegir un programa especial para tejidos delicados. Lo traen todas las máquinas y es necesario para mantener el tejido en buen estado. Algunas máquinas incluso van más allá y utilizan la tecnología de las burbujas, como la trae la lavadora QuickDrive de Samsung, para que el detergente penetre de manera sutil en las telas y no las maltrate. Y como la lana conserva la forma al secarse, ¡Cuelga el abrigo!

2.- El secreto para que tus chalecos mantengan la talla y forma
Una cosa es la moda oversized y otra muy distinta es que se deforme la prenda. Para evitar esto último, sólo debes preocuparte de lavar chalecos con agua fría y jabón neutro. No apliques secadora porque estos tejidos jamás deben ser estrujados o restregados. El secreto es secar la prenda extendida en horizontal.

3.- ¡Recambio de mantas!
¡Benditas! La idea es lavarlas rápido para volver a ponerlas y sí, también se pueden meter a la lavadora. Si son de lana, devuélvete al punto uno de este artículo ya que debes hacer el mismo proceso que con tu abrigo del mismo tejido. Ahora, si tus mantas son sintéticas el tratamiento es el siguiente: lavar con agua tibia -jamás superar los 30°- y tener mucho cuidado con el centrifugado; elegir uno sutil (ojalá no más de 800 rpm). Finalmente, estírala al aire libre un rato para que el tejido respire y termine por completo de secarse. Así evitarás sentir un hedor extraño cuando estés en atrapada en la cama un domingo de lluvia.

4.- Bonus track: el plumón de plumas
Esta es la tarea más difícil. Por su tejido exterior y su interior de otro material, lavarlo es más aparatoso que incluso cualquier abrigo. ¿Cómo hacerlo? Primero que todo, sacúdelo para sacar motas y pelusas. Luego ablanda las manchas, con un cepillo húmedo con detergente, para que sea más fácil el lavado. En la lavadora, enjuágalo varias veces en modo gentil y con agua tibia. Jamás lo centrifuges y cuélgalo para que escurra el agua. Recuerda que la tela exterior se seca antes que las plumas, por lo que fíjate bien antes de volver a instalarlo en tu cama.

Un consejo siempre es bienvenido
«Para saber cuál es la forma más adecuada y personalizada para lavar tus prendas, incluidas las gruesas de invierno, una excelente recomendación es convertirte en un experto a la hora de conocer los programas de lavado. Nuestras lavadoras QuickDrive incluyen uno diferente para cada tipo de tela, color y nivel de suciedad. Además, gracias a su innovadora tecnología logran completar los ciclos de lavado en mitad de tiempo», explica Stephanie Ensignia, Product Manager de Lavadoras en Samsung Chile.

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