Destacados / Lo más reciente! / Ser feliz y coaching /
martes, 4 julio 2017

Lo que no te mata, te mejora!

Pues así es, de hecho te voy a contar algo sumamente personal. ¿Estás lista? Te prometo que te voy a inspirar con mi historia de “tocar fondo” y luego “resurgir”. Hace 3 años aproximadamente yo vivía un mar de aventuras emocionales (ansiedades, taquicardias, indecisiones, inseguridades profesionales, inseguridad vocacional, etc…).

Pero claro, es sumamente normal si apenas tenía 22 años, es parte del proceso de convertirse de joven a adulta. Pues te cuento que la semana pasada me enfermé curiosamente de “asma” (según yo) y no me tocó de otra que ir al doctor. Al final resultó que lo que tenía era “bronquitis crónica”. Y bueno, al final está bien, dije, ok, voy a pagar y listo.

Pero a los 2 días de estar consumiendo el tratamiento volví al pasado…

También puedes ver: ir tras lo que merezco y punto.

¿Cómo? Pues sí, así como lo lees

Habían vuelto las ansiedades, taquicardias incómodas y mi cuerpo ya no sabía diferenciar entre lo real o irreal, es decir, 3 años atrás era mi cuerpo naturalmente quien creaba ésas sustancias debido al fuerte proceso emocional que atravesaba, ahora en cambio, eran los medicamentos que me lo generaban y no podía quitármelo de encima (por más que hiciera respiraciones profundas o meditaciones guiadas), no pude dormir (dormí en total como 10 horas durante 3 días), pero lo más irónico es que estaba comenzando a sentirme inmensamente feliz porque por primera vez después de muchos años estaba escuchando a mi cuerpo y es como si hubiese soltado una bolsa de arena completa.

Tenía tanta felicidad y energía que ya no podía dormir (y claro eso tampoco es sano), pero realmente no me estaba afectando pues podía sentir poco a poco cómo mi cuerpo agradecía el escuchar y soltar.

Descubrí muchas cosas, pero la más importante fue un recordatorio de mi cuerpo, que estaba dejando la salud de lado, que me estaba enfocando tanto en atraer lo que quería que estaba volviendo a estar excesivamente en el futuro.

Y una vez más mi cuerpo cada vez que lo digo comienza a temblar de emoción (se los juro).

¿Qué podemos hacer cuando nos enfermamos?

Hay artículos y estudios completamente cualificados que revelan que al menos el 85% de las enfermedades físicas surgen por problemas emocionales aún no resueltos.

Entonces, yo te invito de corazón a escuchar ahora más a tu cuerpo, a amarlo sin juzgarlo, sin criticarlo, y no reprimas emociones, porque luego explotan en enfermedades físicas.

Busca ayuda si es necesario, ábrete a la sanación, al perdón, a la compasión, pero sobre todo al amor propio, que siempre es y será el pilar de motivación para mejorar tu calidad de vida (en el área que desees).

Por: María José Orozco, bloguera y motivadora en BeHappy Blogger

Puedes seguir a María José en sus redes sociales: Instagram  YouTube  Facebook  Pinterest.

 

Leer articulo completo

Comentarios

Video Destacado

Lo que podría gustarte